Aprende a mejorar las condiciones de tu hipoteca con los siguientes consejos.

NOVACIÓN Y SUBROGACIÓN, DOS ÚNICAS OPCIONES EN UN MERCADO POCO FAVORABLE

A pesar de que el financiero es un mercado liberado, las entidades financieras no han entrado a competir por las hipotecas ya escrituradas. Así, las posibilidades reales de mejorar las condiciones de una hipoteca son reducidas.  Puesto que es el propio mercado el que no ofrece opciones.

Técnicamente existen dos maneras de poder mejorar las condiciones de un préstamo hipotecario.

Estas son:

  • La novación o negociación con tu entidad para que te mejore las condiciones que tienes firmadas.
  • La subrogación, que consiste en cambiar la hipoteca de entidad.

Sin embargo, es importante que sepas que las entidades financieras ofrecen condiciones distintas para las nuevas hipotecas que para las subrogadas. Por esto, lo que debes buscar la oferta real que te van a realizar en el caso de buscar hipoteca en otro banco. Además, no suelen admitir subrogaciones que superen el 65% o 80% del valor de tasación del inmueble.

Negociar lu hipoteca con tu banco

En teoría, puedes renegociar algunas modificaciones. Tales como el plazo, el interés, la cuota, el sistema de amortización, las garantías personales o -incluso- los titulares del mismo.

Para convencer a la entidad financiera para que acepte una novación podemos ofrecerle una fidelización a través de la contratación de otros productos con ellos. Pero no te olvides de hay valorar si el acuerdo valdría la pena.

Sin embargo, la novación de una hipoteca conlleva unos costes que pueden echar al traste el ahorro previsto.

Estos son:

  • La comisión por novación.
  • Gastos de registro y notaría.
  • Gastos por gestoría.
  • La tasación (si se solicita un aumento del importe hipotecario).
  • Los impuestos (Impuesto de Actos Jurídicos Documentados si se amplía el capital prestado).

Cambiar la hipoteca de banco

Si nuestra entidad rechaza la novación o nos la ofrece en condiciones poco ventajosas, la segunda opción es la subrogación. Con ella, podemos cambiar el diferencial, el tipo de interés, las comisiones o el plazo de amortización.

La subrogación también comporta gastos, como la comisión de cancelación de la antigua hipoteca, gastos de notaría y registro y gastos de gestión de la escritura de subrogación.

Si quieres saber más formas de ahorro puedes visitar nuestro artículo anterior Ahorrar en tiempos de crisis.

Fuente: www.economiaparati.com