Antes era muy habitual permanecer con la misma hipoteca en nuestro banco durante toda la vida del préstamo.

Ahora, con las diferentes y atractivas ofertas del mercado, es cada vez más común cambiar de banco en busca de mejores condiciones.

Aunque no es un trámite complicado, la subrogación por cambio de entidad financiera sí que debe llevar consigo una labor de búsqueda y análisis para encontrar.

Por un lado, la hipoteca que mejor se adapte a nuestras necesidades y, por otro lado, la que conlleve menos gastos.

No sólo debemos fijarnos en el diferencial, sino que debemos estudiar el conjunto de la nueva propuesta que incluya. Desde el precio final de la hipoteca hasta los productos asociados que tendremos que contratar.

Claves para la subrogación de tu hipoteca

La subrogación por cambio de entidad financiera es una forma de subrogación de la hipoteca que se entiende como el acto que supone el cambio de nuestro préstamo hipotecario de la entidad con la que asumíamos nuestra obligación de pago, a otra que nos ofrezca mejores condiciones.

Este cambio se produce por una mejora en los tipos de interés del préstamo, aunque también hay que tener en cuenta que deben permanecer en el nuevo contrato hipotecario con la entidad.

Como otras cuestiones como el capital pendiente y el plazo para su amortización.

Indiscutiblemente, la subrogación debe suponer un ahorro tanto en la apertura como en la tramitación de la hipoteca, en caso de no serlo, no resultaría una operación acertada.

Aspectos a tener en cuenta

Antes de tomar una decisión precipitada, tendremos que valorar las ofertas, comparar distintas entidades y pedir información. Estos son algunos aspectos que debemos considerar para cambiar nuestra hipoteca:

  • Estudiar las comisiones de subrogación.
  • Cancelación con la anterior entidad.

Si cancelas el contrato de préstamo hipotecario y abres uno nuevo, es posible que tengas que asumir el impuesto de actos jurídicos documentados, asesoría y gastos de notaría para la nueva hipoteca.

También como contratar nuevos productos asociados, como los seguros que, aunque ya los hayamos pagado en nuestro anterior contrato, tendremos que abonarlos de nuevo.

Para que signifique un verdadero ahorro, estos gastos no debería superar el 1% del valor del préstamo hipotecario.

No solicites aumentar el importe de la hipoteca ni el plazo de amortización si quieres ahorrar en gastos. También ahorrarás si la nueva entidad no cobra comisión de apertura o asumen los gastos de la subrogación, aunque para este último caso se debe ser un deudor con amplia solvencia.

No compensará un cambio de hipoteca cuando quede poco capital para amortizar, ya que los gastos no compensarán el mejor diferencial de la nueva entidad.

En este caso, lo mejor será actualizar el tipo de interés y seguir abonando nuestras cuotas a la espera de que llegue la fecha de cancelación del préstamo.

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Fuente: https://www.yaencontre.com/noticias/economia/hipotecas/como-puedo-mejorar-las-condiciones-de-mi-hipoteca-cambia-de-banco/